twitterfacebookyoutube

“Summum ius summa injuria”. Exceder en el rigor de la ley esconde un interés maléfico

“Summum ius summa injuria”. Exceder en el rigor de la ley esconde un interés maléfico

por Mario Del Gaudio

“Summum ius summa injuria” (*)

Sorprendió a todos que en vísperas del Plenario del Frente Amplio el Tribunal de Apelaciones confirmara el procesamiento de primera instancia contra Sendic.

Evidentemente la Justicia dejó de lado su imparcialidad en relación a la política para darle una mano a quienes desde las propias filas frenteamplistas quieren inhabilitar a Sendic a toda costa, aún cuando la absoluta levedad de los delitos imputados no prevén ningun tipo de obstaculo legal que impidan a Sendic ser candidato.

La candidatura de Sendic al Senado fue proclamada recientemente por su sector en un nutrido acto en ‘La Huella de Seregni’ que tuvo como oradores al ex Presidente Mujica y al propio Raúl Sendic y donde estuvo presente -entre otras personalidades- la actual vice Presidente Lucia Topolanski. El derecho a esta candidatura fue confirmado por el Presidente de la Corte Electoral, José Arocena.

La decisión judicial del Tribunal de Apelaciones, inusitada por la milimétrica precisión con que fue proferida creó la sospecha que en ella primó el propósito deliberado de influenciar la decisión política del Plenario del FA del dia 15 de diciembre.

También refuerza la hipótesis que haber procesado sin una sola prueba material en su contra a Sendic no fue un acto de justicia, sino un acto político perpetrado por un poder que lejos de ser independiente, aceptó el lugar común y se sometió sumisamente a la mas violenta campaña denigratoria de los ultimos 30 años, montada contra un líder politico en nuestro país con el claro objetivo de destruirlo.

Es hasta comprensible la actuación de los jueces y del fiscal que actuaron en el caso, remar contra una corriente político mediática que se lleva por delante cualquier reparo moral y ético es sobrehumano. Sin embargo esa es la función de la Justicia.

A Sendic le revisaron todas las cuentas. No encontraron un solo indicio de enriquecimiento ilícito. De doce procesos que le promovieron en su contra, en once tuvieron que absolverlo. Se trata de los procesos acusatorios más importantes.

Contra Sendic no anduvieron con chiquitas, no fue cualquiera quien lo acusó

Todos los partidos de oposición, en patota, en el recordado e insólito episodio protagonizado por los “caudillos” de gabardina peinados para la foto presentaron al Fiscal acusaciones que iban de fraude hasta corrupción, tráfico de influencias, hurto y enriquecimento.

Sendic fue absuelto sin reservas después de varios meses de investigaciones, audiencias, con el trabajo de un equipo multidisciplinario nombrado por el Fiscal, un dream team de especialistas decididos a encontrar cualquier vintén desviado ilicitamente.

No encontraron nada

La montaña parió un ratón. Quedó de pie y Sendic fue procesado en dos casos: Exor y la tarjeta corporativa. Dos cuestiones -además de menores- discutibles, porque la responsabilidad fáctica en relación a Exor no le corresponde a Sendic pues quién designó a esa empresa para intermediar la negociación por el pago de la deuda a Venezuela fue Pedevesa. Lo que sí hizo Sendic fue optimizar el contrato consiguiendo al final de cuentas que Ancap tuviese una ganancia neta en dos operaciones por un total de más de 500 millones de dólares.

Tampoco la acusación de uso indebido de la tarjeta corporativa tiene pies ni cabeza. Fue invertida la carga de la prueba y se confundieron compras y gastos relativos a la empresa con supuestas compras personales. La presunción de inocencia hasta prueba contraria, el pilar de nuestro Derecho positivo, fue derribado. Se sustituyó con la presunción de culpabilidad doblegando la esencia del derecho a la presión mediática.

La oposición había sufrido una derrota política histórica en el Parlamento, donde la bancada del Frente Amplio demostró que la gestión en Ancap de Sendic habia sido impecable. Que el conjunto de inversiones desarrolladas habían salvado a la empresa de la privatización y además la convirtieron en un puntal del desarrollo del país.

La batalla se trasladó al ámbito jurídico y lo más sorprendente: en la interna del FA empezó una campaña denigratoria cuyo único registro precedente fue el juicio político y la destitución de Jose German Araújo.

Para evitar ulteriores laceraciones, romper, dividir al Frente Amplio en un acto de desprendimiento que no tiene antecedentes, Sendic renunció a la vice Presidencia de la Republica.

Fue quizás una actitud que no dejó de ser soberbia porque se infligió la mayor sanción. Su auto purificación no impidio sin embargo que el linchamiento continuase, esta vez desde las propias filas frentistas al más alto nível y por parte de quienes habian recibido de Sendic todas las demostraciones de lealtad posibles.

Fue una venganza ante esa supuesta soberbia de Sendic o bien, tratando al más joven de los 4 lideres frenteamplistas (Mujica, Sendic Tabare y Astori) como “buey de piranha”, tal como suelen hacer en el norte de Brasil los ganaderos que, para que el cardumen de pirañas no se coma al rebaño entero, echan al río a una res para que las pirañas se entretengan devorándola.

La Constitución y el Poder Judicial habilitan sin vueltas a la lista 711 a llevar a Sendic, su principal refente como candidato al Senado, el Plenario del FA tendrá que decidir si aceptar lo que establece esa norma constitucional o sujetarse a sacrificar a un dirigente cada vez que los medios de comunicación articulados con la derecha lo exijan.

Lo peor es que la hipótesis de una alianza transversal para liquidar a Sendic que atraviesa instituciones y partidos nadie puede a estas alturas descartarla.

Son demasiadas casualidades

Pero la contundencia y gravedad de esas decisiones combinadas y consentidas pone en riesgo la propia estabilidad y credibilidad de un Estado cuya fuerza reside -por antonomasia- en los pilares del derecho, en la independencia y autonomía de las instituciones y de los poderes entre si y en la no-interferencia de los mismos en los conflictos político partidarios.

 


(*) “Summum ius summa injuria” (en castellano: El sumo derecho es suma injusticia). Según la Enciclopedia Jurídica, edición 2014, este aforismo romano previene contra la aplicación estricta de las normas positivas, que puede conducir a grave daño; y aconseja la instauración del árbitro judicial a través de la equidad.

Leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.